sábado, 16 de noviembre de 2013

ALERTO SOBRE LO QUE PUEDE SUCEDER EN VENEZUELA EN LOS PRÓXIMOS DÍAS, por Braulio Martínez Zerpa (para "Redacción Popular" de noviembre de 2013)

(Braulio Martínez Zerpa)
Existen sobrados indicios de que estamos en presencia de un plan, en pleno desarrollo, del Gobierno de los EEUUAA en combinación estrecha con la burguesía apátrida y fascista de Venezuela, para ir desestabilizándonos por fases; la guerra económica que estamos viviendo constituye una de las fases de dicho plan y, como quiera que, nuestro Gobierno, encabezado por Nicolás Maduro, ha actuado diligentemente y con gran acierto, podemos decir que esta fase, que representaba el núcleo central de todo el plan, ha fracasado, lo que debe alertarnos sobre futuros escenarios más contundentes por parte de nuestros enemigos: imperio+oposición apátrida y fascista; tenemos que recordar, que el objetivo teleológico del imperio es nuestro petróleo; todo lo demás, incluyendo la guerra económica, no son más que medios para lograr este fin último. Pensemos, entonces, que un fracaso en el logro de objetivos intermedios no significa que el imperio va a desistir de su empeño de ponerle la mano a nuestro petróleo, hay que tener presente que una de las características de éste es su obstinación en el logro de sus objetivos.
En consecuencia con lo anterior, y dada la premura de las elecciones municipales, la situación se torna complicada para el imperio en el logro de estos objetivos. Para efectos didácticos podemos establecer dos escenarios; a saber: el primero que correrá desde este momento hasta el 8D; y, el segundo a partir del 8D. En cuanto al primer escenario, al igual que para el segundo, debemos partir de una premisa, que el imperio jamás cesará o se detendrá en ejecutar los planes alternos que lo lleven al logro final, que no es otro, como ya hemos visto que hacerse con nuestros recursos energéticos. Volviendo al primer escenario, podemos inferir, que existe un marcado temor por parte de nuestros enemigos de no participar en las próximas elecciones del 8D porque saben que van a perder un gran número de Municipios, incluyendo los de las grades ciudades, lo que acabaría con esta perversa oposición cipaya del imperio, en consecuencia el poco margen de tiempo apara actuar los obliga a utilizar planes alternos sumamente violentos; veamos algunos de ellos.
PRIMERO: volver a las “guarimbas” y trancar las grandes ciudades, sobre todo cortar el flujo de alimentos, medicinas y gasolina hacia estas, con lo que crearían un gran caos interno.
SEGUNDO: incrementar las acciones de guerra de IV gen. y de guerra psicológica; esto significa, que todos los medios de comunicación bajo dominio de la oposición y todos los que utiliza el imperio para estos fines, que constituyen de hecho los instrumentos para divulgar estas acciones, van a actuar encadenados a la MUD para transmitir las instrucciones imperiales.
TERCERO: realizar marchas, donde se aseguren de que existan muertos, mismos estos que les serían achacados al Gobierno; dejando para las proximidades del 8D una gran marcha, como la que ejecutaron en abril del año 2.002, cuyo destino final sería el Palacio de Miraflores; que aunque no logre su objetivo, señalaría el paso para el próximo evento, el cual expongo a continuación.
CUARTO: utilizar, masivamente, a los paramilitares colombianos, aportados por Álvaro Uribe Velez, (ver el Plan Estratégico Venezolano, anunciado por Eva Golinger) ex presidente de Colombia, utilizando uniformes militares similares a los nuestros (recordemos al caso Daktary), para que una vez lograda la desestabilización interna, estos ataquen los objetivos ya señalados por el imperio; los cuales serían: ataque al Palacio de Miraflores, sede central del Gobierno; ataques a las bases militares; ataque a los servicios eléctricos, servicios de agua potable, refinerías, embalses, gasoductos, población civil, centrales de distribución de combustibles y otros.
Estos ataques de paramilitares podrían ser apoyados por medios aéreos del imperio, que intentarían destruir nuestros puentes principales (sobre el Lago, y los dos sobre El Orinoco), a fin de incomunicar al País; atacarían, igualmente nuestros medios militares aéreos, terrestres y navales. No olvidemos que este fue el caso de Libia. Tampoco debemos olvidar que las siete bases militares del imperio en Colombia fueron creadas para ser utilizadas contra nosotros cuando fracasen las acciones de la guerra silenciosa que llevan a cabo en estos momentos contra Venezuela; igualmente las bases de Aruba, Curazao y Panamá fueron creadas para actuar contra nuestro País en éste escenario que estamos viviendo.
Nuestro Gobierno, especialmente los mandos militares deben estar alertas y desplegados, a partir de este momento, además sugiero, que nuestras tropas utilicen un distintivo común, para saber cuando los militares que nos ataquen, que de hecho están utilizando un uniforme similar al utilizado por la FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana), no sean realmente los nuestros. Este distintivo debe, al igual que el “santo y seña”, ser cambiado todos los días y enviadas en señales codificadas a todos los mandos militares nuestros.
En relación al segundo escenario, que correría a partir del 8D, no sería otra cosa que el fracaso de lo actuado en el primer escenario; pero eso también está contemplado en los planes imperiales; sin embargo, como no existe la presión de unas elecciones a sucederse en una veintena de días, ellos no se precipitarían a actuar en forma atropellada, ya que disponen del tiempo suficiente para rehacer sus planes.
Chávez vive, la Patria sigue.

Braulio Martínez Zerpa. Coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana y Abogado del pueblo.

Publicado en:
 http://www.redaccionpopular.com/articulo/alerto-sobre-lo-que-puede-suceder-en-venezuela-en-los-proximos-dias

viernes, 15 de noviembre de 2013

EN CHILE, LA DERECHA SE IRÁ ESTE DOMINGO DEL GOBIERNO, Por Patricia Varela Cortés (para "Nos Comunicamos" de noviembre de 2013)

 
Sólo un triunfo aplastane de Bachelet (lo cual no es improbable) garantizará que el país deje atrás, defintivamente, al pinochetismo


(Por Patricia Varela Cortés)

Ya sea en primera o segunda vuelta, la ex Presidenta Michelle Bachelet volverá a encabezar el país. Lo que está en juego, sin embargo, es cuántos senadores y diputados lograrán las dos principales coaliciones en juego para lograr o no cambios estructurales.
Con sólo cuatro años en la Presidencia y después de 52 años desde su última elección ganada (1958) la derecha chilena se quedará este domingo nuevamente fuera del gobierno.
La certeza es vox populi. La ex presidenta Michelle Bachelet, hija de un general de la Fuerza Aérea asesinado por la dictadura, volverá sin competencia real a la cabeza del país, pero esta vez con un nuevo electorado y desafíos sociales que exigen cambios estructurales y definitivos.
Ésta es la sexta elección desde el retorno a la democracia (1989, 1993, 1999, 2005 y 2009) y aunque se presentan nueve candidatos presidenciales, la única duda es si Bachelet ganará en primera vuelta con más del 50 por cientos de los votos o deberá pasar a segunda (a realizarse en enero 2014).
Pero lo más relevante es, sin duda, si logrará o no –finalmente- la mayoría en diputados y senadores en el Congreso.
Ella encabezó el país hasta marzo del 2010 como parte de la coalición de centro izquierda (no comunista) Concertación Por la Democracia que gobernó durante 20 años desde el término de la Dictadura de Pinochet (1973-1990).
Ahora se constituyó una alianza política ampliada –Nueva Mayoría- que incluye a los mismos partidos de antes pero más el Partido Comunista participando activamente en estas elecciones. Destaca también que esta ex Concertación “renovada” haya logrado acuerdos con sectores emergentes (movimientos estudiantiles y sociales) para apoyar candidaturas independientes como una muestra de posible renovación.
La Alianza del presidente Piñera
La derecha, encabezada por actual presidente de la República, Sebastián Piñera, en la designación de su candidato ha dado todas las señales equívocas que ha podido. Con sólo un 35 por ciento de aprobación (el más bajo para un presidente desde los últimos 23 años) su abanderada, Evelyn Matthei, tampoco alcanza en las encuestas más de un 20 por ciento, lo que es inédito para un país que ha disputado la cabeza del país en un histórico 50/50.
Las equivocaciones y señales negativas provienen en principio del propio Piñera. Y no es que lo haya hecho mal en la economía (estadísticamente hay “pleno empleo” y el PIB sigue creciendo) sino que definitivamente la gente no le cree, lo asocia a los crecientes abusos de las empresas, a los empresarios y a los grupos de la aristocracia criolla que heredan el poder por sangre.
El Presidente y sus asesores han tenido un penoso desempeño para enfrentar los movimientos sociales que se han incrementado con fuerza desde el 2011 y sus promesas de campaña han quedado definitivamente off side. Entre ellos, había prometido, ilusamente, “terminar con la delincuencia".
Insólito: en noviembre del 2012, la derecha nominó a su ministro Lawrence Golborne– quien se hizo conocido mundialmente por el rescate a los mineros- como candidato. Seis meses después, decidió realizar primarias internas y ganó Pablo Longueira pero renunció a las 2 semanas por problemas de salud (¿estrés?). Finalmente, se acordó presentar a Evelyn Matthei en Julio de 2013, senadora e hija de uno de los generales que encabezó la Junta Militar durante la dictadura.
Los “otros” 8 candidatos
Es primera vez también que hay tal diversidad de candidatos. Con esto, las posibilidades que imponerse en primera vuelta se vuelve más dificultoso.
El ranking, después de Bachelet y Matthei, coloca a Marco Enríquez Ominami y a Franco Parisi compitiendo por el tercer lugar (con un promedio de 8% cada uno). El primero, hijo de un connotado ex dirigente de la izquierda asesinado en dictadura, había logrado en la presidencial anterior (2009) una altísima votación, situación que influyó, según todos los conteos posibles, en que la derecha lograra ganar la Presidencia.
Parisi, un aparecido, liberal independiente, con un particular discurso de centro derecha, se ha ido imponiendo entre los votantes –muchos- desencantados de la política “tradicional”.
Los restantes son: un ecologista; un ex demócrata cristiano independiente; un académico; uno que pareciera representar a la izquierda extrema/anarquista.
También está una tercera mujer: Rosana Miranda, la que se ha instalado con un discurso que busca representar a los sectores más populares del país en una candidatura novedosa pero testimonial.
Estreno del Voto voluntario
Esta es la primera vez que una elección presidencial y parlamentaria se realiza con la nueva ley de “voto voluntario”. Hasta el 2012, las personas debían estar inscritas en los registros electorales y era obligación votar.
Hoy, el que no se levante y opte por no asistir a las urnas no será penado por la ley. Además, hasta esos años muchos de los jóvenes no se involucraban y por tanto no tenían derecho a sufragio.
Así las cosas, se estima que más del 80 por ciento de los votantes serían mayores de 50 años porque son quienes aprecian su derecho a voto, ya sea por espíritu cívico heredado o porque en su lucha contra la dictadura fue lo que finalmente les dio el triunfo final.
Sin embargo, todas son proyecciones y los que se pondrán a prueba también son los tradicionales centros de estudios y de encuestas que esta vez rendirán cuenta pública de los aciertos o desaciertos de sus metodologías de previsión.
En lo único que los 9 presidenciables y sus respectivos candidatos a senadores y diputados están de acuerdo es en un solo llamado a los chilenos: vayan a votar.
Hay, no obstante, algunas variables relevantes a la hora de prever la participación o abstención en las urnas. Primero, los jóvenes han sido protagonistas de las demandas y movilizaciones sociales y, aunque no tienen un candidato único que respalden, han demostrado intención de voto e interés en generar una lucha política “desde dentro del poder”
Segundo, se desconoce si la derecha tendrá la convicción suficiente de sufragar por sus opciones a senadores y diputados aunque sepan de antemano que su votación presidencial va a perdedora.
Y, tercero, es posible que se incorporen votantes que apoyen a algunos candidatos que provienen directamente del mundo estudiantil que se movilizó activamente; a los defensores de la diversidad sexual y otros grupos que han emergido con fuerza en estos años de demandas; y/o a representantes de regiones que han sido protagonistas de reivindicaciones que han sido apoyadas a lo largo de todo el país.
Lo que está en juego
En los cuatro años que dura la presidencia en Chile, sin posibilidad de reelección, son pocas cosas las que pueden hacerse, especialmente en materia de leyes estructurales. Sin embargo, la inminente futura presidenta ha centrado sus promesas en tres reformas: educacional, tributaria y constitucional.
Lo educacional es el eje que cruza la agenda de todos los candidatos. La demanda del movimiento estudiantil, apoyada por más del 80 por ciento de la población, logró sus frutos por la relevancia que ha cobrado en estas elecciones: fin al lucro y educación gratuita y de calidad para todos.
La reforma tributaria, propuesta por Bachelet, incluye – entre otros aspectos- el aumento de los impuestos a las empresas con el fin de financiar los cambios estructurales que la educación requiere, además de otras demandas sociales destinadas a paliar en parte la tremenda desigualdad del país.
Y el inicio de un proceso para cambiar la Constitución de 1980 - que es el sólido y vigente batallón que dejó la dictadura – sería, finalmente, una apertura a cambios estructurales de fondo en el país.
La lucha en el Congreso
La principal batalla será, este domingo 17 de noviembre, entre quiénes logren mayoría en el Senado. Esta vez se elige la mitad de los Senadores y la totalidad de la cámara de diputados (120).
Este resultado marcará la posibilidad real o no de llevar a cabo la agenda propuesta por Bachelet. Ella debe lograr al menos dos tercios de ambas instancias para avanzar -en algo- en la reforma constitucional (base de las demás).
El actual sistema binominal (que es el primero que se requiere cambiar en la Constitución) no traslada directamente el porcentaje de votos a sus candidatos. Sólo permite elegir al primero de la lista a votar o a ambos en el caso de “doblar” a la coalición contrincante. Por tanto, al menos en materia de senadores, la Nueva Mayoría necesita ganar ambos candidatos en al menos cuatro de los siete distritos en disputa, lo cual ha ocurrido en escasas oportunidades en los últimos 20 años.
Dadas las cosas, el resultado es incierto. Lo que se dará el domingo será voto a voto para doblar en la mayoría de las regiones o distritos o perder definitivamente las posibilidades de iniciar cambios reales a partir de las leyes en el Congreso.
Y también, entonces, se jugará la credibilidad de la Nueva Mayoría. Lograr o no cumplir sus promesas será clave para enfrentar, en sólo cuatro años más, a la derecha, seguramente refortalecida en su eterna disputa por el poder.

Publicado en:
 http://nos-comunicamos.com.ar/content/en-chile-derecha-se-ira-este-domingo-del-gobierno

lunes, 11 de noviembre de 2013

Elecciones en Honduras en un marco de represión y amenazas de nuevo golpismo, por Katu Arkonada (para ALAI AMLATINA y "Nos Comunicamos" del 07-11-13)

Dejar atrás el golpe de Estado y marchar hacia un país soberano, inclusivo y justo y fuera de la injerencia de los Estados Unidos



(Por Katu Arkonada)*

ALAI AMLATINA, 07/11/2013.- El 24 de noviembre se celebran elecciones presidenciales en Honduras, elecciones que pueden servir para dejar definitivamente atrás el golpe militar, político y económico iniciado contra el pueblo hondureño el 28 de junio de 2009 cuando fuerzas militares detuvieron y sacaron del país al presidente legítimo Manuel Zelaya.

En un continente con una historia de golpes militares y democracias excluyentes, no es casualidad que el primer golpe de Estado del siglo XXI se diera en la patria de Morazán, que a pesar de tener un presidente de centro-izquierda del Partido Liberal, había conseguido que en 2008 la mayoría del Congreso (con la abstención del Partido Nacional) aprobara la incorporación de Honduras a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Después del golpe de Estado se conformó el Frente Nacional de Resistencia Popular, germen y núcleo de lo que vendría a constituirse después, la formación política Libre (Libertad y Refundación), nacida para impulsar la candidatura presidencial de Xiomara Castro (foto), esposa y compañera de Mel Zelaya.
Hoy Libre, una confluencia de movimientos sociales y sectores liberales zelayistas, puede venir a romper en Honduras el bipartidismo tradicional entre el Partido Liberal y el Partido Nacional, dejando atrás el golpe de Estado no resuelto con la victoria en noviembre de 2009 del actual presidente Porfirio Lobo, del Partido Nacional. Xiomara Castro se mantiene desde junio 10 puntos arriba en las encuestas de intención de voto, aunque en las últimas semanas las encuestadoras hablan de un empate técnico con Juan Orlando Hernández, Presidente del Congreso y candidato del Partido Nacional.

El golpe de Estado continúa

Cuando se escribe que el golpe de Estado no ha terminado, no es simple retórica. En las últimas semanas han sido innumerables ataques los que está sufriendo Libre por parte del paramilitarismo con nexos con algunas elites políticas y económicas.
El último asesinato se produjo el 23 de octubre, cuando el ex camarógrafo de Zelaya y militante de Libre Manuel Murillo fue baleado después de que le hubiesen sido otorgadas medidas cautelares por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, medidas motivadas por un secuestro al que había sido sometido por fuerzas policiales.
En días recientes, la ex Vicecanciller de Zelaya y candidata a diputada por Libre Beatriz Valle, ha denunciado amenazas de muerte contra su persona y la intención de abandonar Honduras tras reunirse con el Fiscal General. Desde la Alianza hondureña por los Derechos Humanos se ha señalado como responsables de estas amenazas de muerte a grupos económicos con nexos con el Partido Nacional y Liberal (1).
Pero la persecución política no es únicamente contra Libre, sino también contra los movimientos sociales en su conjunto. En septiembre se dictó una orden de prisión contra la luchadora social Bertha Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones y Pueblos Indígenas de Honduras (COPINH), defensora del agua, los ríos y la cultura del pueblo Lenca, acusada de usurpación, coacciones y daños contra la empresa Desarrollos Energéticos, que construye una hidroeléctrica en la comunidad indígena lenca de Río Blanco(2).
Por si no fueran poco las agresiones directas, hay otros indicadores quizás un poco más sutiles, pero no menos preocupantes. Romeo Vásquez Velásquez, militar directamente implicado en el golpe de 2009, hoy es candidato presidencial por la Alianza Patriótica Hondureña con declaraciones como esta: “si por hacer prevalecer la Constitución en mi país la gente me considera golpista, entonces lo soy”(3). Uno de los candidatos a diputado de Vásquez Velásquez es Billy Joya, ex miembro del tristemente famoso Batallón de Inteligencia 3-36, grupo paramilitar de las Fuerzas Armadas acusado de numerosos secuestros y desapariciones en la década de los ochenta.

Asimismo en agosto el Parlamento hondureño aprobó la Ley de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), ley que Libre ha denunciado como inconstitucional, y que bajo la excusa de combatir la delincuencia y el crimen organizado, militariza la policía convirtiendo Honduras en un territorio bajo estado de excepción permanente. Algo similar expresa la Declaración de la Plataforma del movimiento social y popular de Honduras reunido en la ciudad de Siguatepeque los pasados 2 y 3 de noviembre: “Rechazamos el proyecto militarista y represivo del gobierno y que el candidato oficialista a la presidencia de la Republica se ha dedicado a promover y a profundizar la violencia y pobreza, impulsando desde el congreso nacional la aprobación de nuevas leyes, acciones ilegales encaminadas a terminar con la escasa institucionalidad formal y la creación de nuevos cuerpos armados y entrenados para intimidar y reprimir a dirigentes, luchadores-luchadoras, comunidades y organizaciones populares en general.”

Plan de gobierno de Libre

Esa misma Declaración denuncia “la profundización del despojo y saqueo de los bienes comunes y recursos de nuestras comunidades, promovida por las grandes corporaciones nacionales y transnacionales coludidas con el gobierno, con el argumento de impulsar un desarrollo que desconocemos porque sólo enriquece a unos pocos a costa del empobrecimiento de la mayoría de la población, el incremento de las desigualdades sociales y el deterioro de la vida en el planeta.”
Además, el movimiento social y popular hondureño propone una Asamblea Constituyente que refunde el país, un modelo económico alternativo al neoliberalismo y el rescate de lo público. Estas demandas coinciden con los ejes centrales del Plan de Gobierno de Libre, recientemente presentado por Xiomara Castro. El Plan se ubica en una lectura de la situación política en la que Honduras, según datos de Naciones Unidas, había conseguido bajar la pobreza entre 2006 y 2009 por debajo del 60%, porcentaje que desde 2010 comenzó a subir de nuevo, estando actualmente en torno al 68%. Asimismo se ha producido en los últimos cuatro años una desaceleración económica, unida a una reducción de los ingresos del Estado (disminución de 3.4 puntos porcentuales del PIB).
Ante esta dramática situación, Libre propone un Pacto Social incluyente y una Asamblea Nacional Constituyente que refunde el país mediante una nueva estructura estatal y un nuevo marco jurídico e institucional. Libre propone también el concepto de socialismo democrático y su plan cuenta con tres ejes transversales: el de los Derechos Humanos, la Igualdad y Equidad de Género y la Descentralización del Estado.

Una mirada hacia delante

Parece evidente que el golpe de Estado en Honduras provocó una pérdida de soberanía en todos los terrenos, político, económico e incluso territorial, pues ya se ha anunciado que los Estados Unidos planean construir la mayor base militar de América Latina(4) (ya tienen dos en Palmerola y Mosquitia) en suelo hondureño.
Por lo tanto no sólo el valiente pueblo hondureño que salió a las calles a protestar contra el golpe de Estado (y fue masacrado por ello) se juega mucho en estas elecciones, sino también el conjunto de Centroamérica y por extensión el conjunto de América Latina, pues Honduras se puede convertir en un elemento clave de orden geopolítico para inclinar la tensa balanza entre una Alianza del Pacifico que busca erosionar los procesos de integración continental, y un ALBA que busca reafirmar un orden geopolítico multipolar que mire más hacia el Sur y fomente procesos posneoliberales.
Ahora es cuando, hay que aprovechar la oportunidad abierta por el golpe, que es en realidad el que ha destrozado el bipartidismo y los tradicionales equilibrios de poder, abriendo una ventana de oportunidad para desterrar definitivamente el golpe de Estado y construir una sociedad más libre, soberana y con justicia social que pueda incorporarse al proceso de integración latinoamericana.
La posibilidad de que Xiomara Castro y Libre ganen las elecciones y las elites políticas y económicas desconozcan los resultados, o el poder militar (que controla el traslado de las urnas del campo a Tegucigalpa la noche electoral) dé un nuevo golpe de Estado por más que sea blando o encubierto, están ahí, y por eso es importante que la comunidad internacional esté alerta. Ya se están organizando las delegaciones internacionales que acompañaran el proceso electoral, tanto a nivel político como de la sociedad civil.
Por si no fueran poco los obstáculos, tanto el Tribunal Supremo Electoral, como el Registro Nacional de Personas, ambas instituciones necesarias para llevar a cabo el proceso electoral, están conformadas por miembros de los partidos Nacional y Liberal, sin presencia de militantes o simpatizantes de Libre, lo que obstaculiza aún más si cabe el normal desarrollo de las elecciones presidenciales.
Todavía nos duele Honduras. Hagamos que sea el último golpe de Estado de una América Latina que recupera su dignidad y soberanía y emprende camino hacia un horizonte posneoliberal y también poscapitalista.

*Gracias a Zulmit Rivera, de la Juventud del Partido Libertad y Refundación (Libre), por los comentarios que han enriquecido este texto.

 NOTAS:
(1) http://www.laprensa.hn/honduras/tegucigalpa/404075-96/aspirante-a-diputa...
(2) Entrevista con Bertha Cáceres tras conocerse la orden de prisión http://www.contagioradio.com/index.php?option=com_content&view=article&i...
(3) Entrevista en Mega Tv http://youtu.be/QUG-1tKdLGU
(4) http://actualidad.rt.com/actualidad/view/97116-eeuu-honduras-base-milita...


Publicado en:
http://nos-comunicamos.com.ar/content/elecciones-en-honduras-en-marco-de-represion-y-amenazas-de-nuevo-golpismo

domingo, 10 de noviembre de 2013

Teodoro Roosevelt, Wall Street y la “independencia” de Panamá, por Renán Vega Cantor (para "Rebelión" y "Miradas al Sur" del 10-11-13)


Miradas al Sur. Año 6. Edición número 286. Domingo 10 de Noviembre de 2013
La historia del Canal de Panamá como centro de la expansión de los Estados Unidos en territorio latinoamericano. Los terrenos pertenecientes a Colombia, las gestiones de los Departamentos de Estado norteamericano y panameño y una más de las tantas estrategias económicas de apoderamiento regional.
El 3 de noviembre de 1903, Colombia perdió al Departamento de Panamá y los Estados Unidos se apropiaron de la zona del canal. Esos sucesos deben ser estudiados en el contexto general de la expansión de los Estados Unidos en América latina y no pueden ser considerados como resultado de una disputa doméstica entre panameños y colombianos.
Medio siglo de agresiones contra territorio panameño. En noviembre de 1903 se cerró un ciclo de agresiones de los Estados Unidos contra el Panamá colombiano, que ya había sido ocupado en 14 oportunidades durante el siglo XIX. En 1856, fue invadida Panamá por primera vez, a raíz del llamado incidente de la sandía –una riña provocada por un aventurero del norte que se negó a pagar un pedazo de fruta a un negro panameño, lo que dejo un saldo de 15 muertos entre los estadounidenses.
Los Estados Unidos intervenían en Panamá por los más diversos pretextos: asegurar la neutralidad y funcionamiento del Ferrocarril de la Panama Railroad; proteger sus propiedades y súbditos; responder a los llamados de los funcionarios liberales o conservadores que los solicitaban para enfrentar a sus adversarios durante una guerra civil; obligar al gobierno colombiano a abrir el puerto de Colón durante una epidemia de cólera, como sucedió en 1895. En fin, cualquier disculpa era buena para ocupar militarmente a Panamá, lo cual se facilitaba jurídicamente, puesto que en 1846 el gobierno colombiano había firmado con los Estados Unidos el tratado Mallarino-Bidlak, aceptando que éstos últimos mantuvieran el libre tránsito y la neutralidad del Istmo.
La presencia de los Estados Unidos en Panamá era también económica y cultural, puesto que individuos de ese país controlaban importantes actividades relacionadas con la banca, el comercio y la navegación, tanto en los puertos de Panamá y Colón, como en zonas agrarias dominadas por la United Fruit Company. Así mismo, se publicaban periódicos en inglés, dirigidos y financiados por ciudadanos de los Estados Unidos, a través de los cuales se fomentaba el racismo y se generaba un sentimiento separatista entre algunos sectores de las elites locales, directamente vinculados con el ferrocarril.
Por todo lo anterior, no sorprende que los Estados Unidos hayan fraguado la separación de Panamá en 1903, donde ya habían abonado el terreno con mucha anterioridad.
Estados Unidos salta a la palestra mundial. La creación de Panamá se inscribe en el marco de las transformaciones del capitalismo en los Estados Unidos que, tras la guerra de secesión, logró la unificación completa de su territorio y experimentó un impresionante crecimiento económico. Estas transformaciones internas posibilitaron que la Unión Americana compitiera con sus rivales europeos y consolidara su patio trasero en el Caribe a fines del siglo XIX, apoderándose de las Islas Hawai en 1895, de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, tras derrotar a España en una breve guerra, en 1898, y de Panamá en 1903.
En la estrategia imperialista de los Estados Unidos, Panamá era un territorio codiciado, como ya lo había advertido en 1890 Alfred Mahan, el ideólogo del poder naval: su control era crucial para dominar el caribe, facilitar el acceso rápido al Pacífico, integrar sus dos costas, expandir el comercio hasta el extremo oriente para favorecer económicamente a la marina mercante y desplegar su fuerza militar por los cuatro puntos cardinales del orbe.
Sin embargo, Estados Unidos había cometido un error de cálculo al permitir que el gobierno colombiano acordara que Francia iniciara la construcción del Canal de Panamá en 1878, mediante la firma del Convenio Salgar-Wyse. Fernando Lesseps, el ingeniero que había dirigido la construcción del Canal del Suez, inició las obras de excavación en el Istmo en 1880. Pero múltiples errores de ingeniería, corrupción, escándalos y enfermedades tropicales, dieron al traste con los proyectos de Lesseps. En 1888 cesaron los trabajos de la compañía francesa y aunque se constituyó una nueva compañía que logró otra prórroga con el gobierno colombiano, era evidente que los franceses no podrían terminar el canal de Panamá.
La “independencia” de Panamá se prepara en Wall Street. Tras el fracaso francés, los Estados Unidos planearon la construcción de su propio canal en algún lugar de América Central. Nicaragua aparecía como la principal opción, hasta el punto que la Comisión Walker del Congreso se inclinó favorablemente por esta vía y el 18 de noviembre de 1901 se firmó un tratado con ese país para construir el canal. Pero cuando nadie en los Estados Unidos apostaba un dólar por revivir la ruta de Panamá, ésta recobró alientos. ¿Qué produjo este súbito cambio?
Para explicarlo es necesario recordar a los personajes centrales del drama que terminó con la separación de Panamá: el imperialismo estadounidense que necesitaba un canal, y Teodoro Roosevelt, un expansionista de pura cepa acostumbrado a resolver los problemas mediante la fuerza, no se iba a detener ante nada para llevar a caso sus proyectos; la quebrada compañía del Canal de Panamá, que se negaba a perder sus inversiones, era representada por el ingeniero Philippe Bunau-Varilla; los especuladores financieros de los Estados Unidos, encabezados por el abogado neoyorquino William Nelson Cromwel, que a su vez era el representante legal de las Compañías del Canal y del Ferrocarril; sectores minoritarios de las elites panameñas, empleados de la compañía del ferrocarril, tales como Manuel Amador Guerrero y José Agustín Arango; el gobierno colombiano, encabezado por José Manuel Marroquín, que sólo estaba interesado en conseguir recursos económicos para mantener la guerra civil y derrotar a sus rivales del partido liberal, antes que en defender la soberanía nacional.
Para convencer al gobierno de los Estados Unidos en la construcción del canal por la vía de Panamá se constituyó un poderoso grupo de presión, formado por capitalistas de Wall Street, con el objetivo de apoderarse de los 40 millones de dólares de la compañía francesa. Estos especuladores procedieron a comprar las devaluadas acciones de esa compañía para luego revenderlas al gobierno de los Estados Unidos, un negocio fabuloso, ya que invirtieron tres y medio millones de dólares y recibieron a cambio cuarenta millones. Finalmente, Bunau-Varilla y Cromwell recurriendo al cabildeo, lograron convencer al Senado de los Estados Unidos, el cual aprobó en 1902 la llamada Ley Spooner que autorizaba al gobierno de Roosevelt a construir el canal por Panamá.
Los especuladores tenían la vía libre en los Estados Unidos para cumplir sus propósitos, pero debían convencer al gobierno colombiano para llegar a un acuerdo con los Estados Unidos. Mediante presiones sobre los diversos representantes de Colombia en Washington, en enero de 1903 se firma el tratado Herrán-Hay en el que se concedían muchas prebendas a los Estados Unidos –una franja de 5 kilómetros a cada lado de la vía; islas, ríos, lagos y puertos, jurisdicción especial– a cambio de la irrisoria suma de 250.000 dólares, similar a la que el gobierno colombiano ya recibía por el ferrocarril.
Cuando el texto del tratado fue conocido en Panamá y Bogotá suscitó una ola de indignación perfectamente justificada porque atentaba contra la soberanía colombiana. A pesar de las presiones y chantajes a que fue sometido, en agosto de 1903 el Senado colombiano rechazó en pleno el tratado.
Cuando la noticia se conoció en los Estados Unidos, desde allí se puso en marcha el Plan B, que consistía en organizar una conspiración para “independizar” al Departamento de Panamá y convertirlo en un protectorado dependiente de Washington. En esa conspiración intervinieron Roosevelt y Hay como conductores políticos y militares, Bunau Varilla y Cromwell, como organizadores, y los “próceres” panameños, Amador Guerrero, Arango y otros como las fichas locales de la separación. En Estados Unidos se planearon todos los detalles. Se escogió el procedimiento a seguir, consistente en declarar la independencia en Panamá y Colón para luego solicitar el reconocimiento de los Estados Unidos. Se fijó la fecha de la “revolución” para el 3 de noviembre, para que coincidiera con un día de elecciones en los Estados Unidos. Se asignaron las claves con las que se debían comunicar los conspiradores –Amador Guerrero era “Smith” y “Jones” era Bunau-Varilla–. Incluso, se redactaron los telegramas que luego del 3 de noviembre se le enviaron al aventurero francés designándolo Representante Plenipotenciario de Panamá ante el gobierno de los Estados Unidos. El plan se cumplió a la perfección, de acuerdo a lo previsto, sin demoras ni dilaciones.
Para efectuar la “revolución de Panamá” se repartieron dólares a granel. Se sobornó a Lorenzo Marroquín, hijo del primer mandatario, para designar a José de Obaldía como Gobernador de Panamá, lo que equivalió a “darle las llaves al ladrón” ya que este senador nunca había ocultado sus intenciones separatistas e incluso afirmaba que “no me importa ser súbdito de Colombia, de los Estados Unidos, de China, con tal de que mis novillos se vendan bien”. Se concedió una pequeña fortuna al general Esteban Huertas para que, junto con el Batallón Colombia, se pasara a las filas de los conspiradores y apresara a los generales colombianos que habían llegado al Istmo el día 3 de noviembre. Se compró al coronel Torres en Colón por ocho mil dólares para que abandonara sus intenciones de defender la soberanía colombiana y regresara a Cartagena.
Junto con el dinero procedente de los Estados Unidos, el gobierno de esa potencia utilizó la fuerza para impedir que las tropas colombianas recuperaran el territorio de Panamá, mediante el emplazamiento estratégico de sus barcos de guerra. Desde ese momento se inició la ocupación militar estadounidense de la zona del canal que se prolongaría hasta el 31 de diciembre de 1999. Así mismo, el gobierno de los Estados Unidos violó el derecho internacional en otros terrenos, al ordenar la intervención abierta de los funcionarios de la compañía del ferrocarril y de sus diplomáticos en la organización del complot, prohibiendo el uso del ferrocarril a las tropas colombianas e interrumpiendo las comunicaciones con Bogotá, al cortar el cable submarino de Buenaventura.
Mientras el complot se desarrollaba sin contratiempos en suelo istmeño, el gobierno de Marroquín ni siquiera se daba por aludido sobre lo que estaba aconteciendo, y cuando finalmente, vía Quito, supo la noticia, ¡solicitó a los Estados Unidos que intervinieran en Panamá para salvaguardar la soberanía nacional! Mientras Marroquín hacia versos endecasílabos y saboreaba el chocolate santafereño, la porción más importante del territorio colombiano era robada por los Estados Unidos. Cuando finalmente Marroquín comprendió la magnitud del acontecimiento, simplemente atinó a decir que no había por qué lamentarse: había contribuido al “engrandecimiento de la patria” ya que al comienzo de su mandato había recibido un país y en 1903 entregaba dos.

Con permiso del autor y licencia de Creative Commons.

Publicado en:
 http://sur.infonews.com/notas/teodoro-roosevelt-wall-street-y-la-independencia-de-panama

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿CÓMO SERÁ EL ATAQUE OLIGARCA EL 9? , por Toby Valderrama y Antonio Aponte (para "El Arado y el Mar" y "Redacción Popular" 05-11-13)














(Toby Valderrama y Antonio Aponte)

Ya el enemigo oligarca declara, reconoce directamente, que el 9 cobrará las elecciones del 8. Capriles amenaza que si el gobierno no acepta el veredicto que ellos den a través de sus organismos espurios, eso justificará el conflicto, que algunas piensan que ya está en desarrollo. El Gobierno Revolucionario está al tanto del peligro, toma medidas, la creación de más de trescientos observatorios de paz son parte de ellas.
En esta situación es urgente estudiar las posibles hipótesis de conflicto que estudia el enemigo oligarca: una puede ser el golpe de madrugada, el llamado golpe de palacio, otra puede ser repetir abril, remota por repetida y conocida. Es necesario estar preparados para todas las posibilidades de ataque, hasta para la locura de un dron contra el Presidente Maduro. Sin embargo, una hipótesis cobra más fuerza, apunta más en el ambiente. Veamos.
El primer ingrediente de esta hipótesis es que la oligarquía nunca da sus batallas, siempre busca humildes que le sirvan de carne de cañón, de manera consciente o inconsciente. Desde hace tiempo están trabajando a los humildes para que, por metas mezquinas, sacrifiquen la posibilidad de cambio profundo, de cambiar la relación social que los apabulla, de acabar con el capitalismo.
En esta preparación se inscriben los estímulos al egoísmo, a salidas individuales, al análisis que sólo toma en cuenta la recompensa inmediata, la anulación del futuro. De esta manera reclutan humildes capaces, por una pequeña recompensa material, de crear un tumulto, un saqueo masivo que lesione a la Revolución, y después, insensatos, se retiran a sus casas, quizás ¡oh paradoja! construidas por la Misión Vivienda, con su saquito de harina, tal vez una o dos laticas de algo… y el gobierno revolucionario que los ampara, debilitado frente al oligarca que desprecia a esos humildes que le hacen el trabajo.
Trabajan, esperan, un motín, y lo dicen con descaro. Si revisamos un artículo de tulio hernández, aparecido en el nacional el domingo 3 de noviembre, percibiremos el motín que esperan los oligarcas. Dice hernández:
…“¿En qué punto del conflicto político estamos? Es la interrogante que más he escuchado recientemente, con justificado desasosiego.
¿La novela ya está a punto de terminar o faltan aún muchos capítulos? Parece tonto. Los conflictos políticos no son historias con un comienzo y un final precisos (…) Pero lo cierto es que millones de venezolanos miran la presencia de Nicolás Maduro y la continuidad del régimen que preside, como algo que no tiene con qué llegar a su final. A menos que lo hagan conduciendo al país a una debacle total.
(…) Es cuando entra en juego la imagen cinematográfica del barco que, a la manera de las historias de Joseph Conrad en El Corazón de las Tinieblas, recorre lentamente un río del trópico inclemente, envuelto en brumas, semana tras semana, en medio de una expectativa sepulcral de que algo grave va a ocurrir. Un asalto inesperado. Un motín. Un naufragio.
(…) En la Venezuela contemporánea todo es como un espejismo. Nada es lo que parece, independientemente de si lejos o cerca del final de la novela, estamos en medio de una curiosa ralentización del relato. Es como si ahora el refrán estuviese al revés: ‘Después de la calma viene la tempestad’.
(…) Muchos, entre los demócratas, se quejan de que no hay respuesta. Que ya ha debido ocurrir un Caracazo.
(…) A los rojos se les agotó el discurso. Y los petrodólares. Y a la dirigencia opositora la capacidad para conducir el descontento. Hay un guión claro sólo hasta el 8 de diciembre. Pero como bien dice Alonso Moleiro, la salida es electoral pero los problemas de la gente no son electorales. Por ahora la palabra futuro está suspendida en Venezuela. El 8 de diciembre votamos. Esa misma noche las mayorías democráticas necesitarán un guión. No una improvisación. Volver a usar con entusiasmo la palabra futuro es la urgencia”.
Frente a esto, que es sólo una pequeña muestra de las intenciones declaradas de la oligarquía, ¿qué hacer?
Lo primero es ubicar la batalla en su lugar. Lo repetimos, el escenario es el alma de la masa, si ésta reacciona de manera egoísta la Revolución será derrotada, y un motín es la suma de esos egoísmos. Si, en contraste, reacciona de manera solidaria, con visión de sociedad, de futuro socialista, disciplinadamente, la Revolución triunfa. Esta es una meta concreta para los medios nuestros, la radio, la televisión, los programas, estimular esos valores para elevar la Conciencia del Deber Social, para, en resumen, ir ganando la guerra que ya está en desarrollo.
Es un buen momento para que regresen los cuarto bates, los que tienen una conexión con el pueblo labrada en años. Es un buen momento para rectificar, sería una buenísima señal el regreso de La Hojilla al combate… Estaríamos demostrando que entendemos la gravedad de la situación y que ponemos la existencia del sueño de Chávez sobre cualquier consideración.

@elaradoyelmar
http://elaradoyelmar.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=943...

 Publicado en:
http://www.redaccionpopular.com/articulo/%3Fcomo-sera-el-ataque-oligarca-el-9-05-11-2013-el-arado-y-el-mar

Venezuela denuncia: ¡No nos callarán...!, por Natacha Salazar Pinto (para "Nos Comunicamos" de noviembre de 2013)

 
Twitter sacó de circulación las cuentas de más de 6000 seguidores de Maduro. Una injerencia más del imperio. Hay elecciones el 8/12



(Natacha Salazar Pinto)
Corresponsalía Venezuela

El gobierno venezolano reclamó a la red social estadounidense Twitter la suspensión de cuentas de al menos tres de sus ministros, dos medios de comunicación del Estado, dos ministerios y más de 6.000 seguidores del presidente Nicolás Maduro. 
Como en noviembre de 2007, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez advirtió al Rey de España, Juan Carlos I, "NO NOS CALLARÁN NUNCA", el actual presidente venezolano Nicolás Maduro repite "NO NOS CALLARÁN". Esto, después que la red estadounidense Twitter sacó de circulación las cuentas de más de 6 mil de sus seguidores, tres de sus ministros y dos medios de comunicaciónde estatales. El gobierno venezolano lo atribuyó a una "intencionalidad política" en el marco de las elecciones municipales del 8 de diciembre.
“No nos van a callar. No nos van a detener. La Revolución, con su verdad gigante, sigue a paso de vencedores", dijo Maduro en un acto transmitido por la televisión estatal. Poco después, reiteró en su propia cuenta Twitter: "La batalla por la verdad de nuestra Patria continuará (...) y nadie nos callará ¡Somos hijos de (Simón) Bolívar y (Hugo) Chávez!".
Más tarde, su ministra de Comunicación, Delcy Rodríguez, explicó que la abrupta pérdida de más de 6 mil seguidores de forma simultánea en la cuenta de Maduro en Twitter tiene "una intencionalidad política". Precisó que el jueves 31 de octubre a las 17:50 la cuenta del mandatario tuvo una alarmante pérdida de seguidores "que no podemos entender"... La trayectoria normal de crecimiento de la cuenta @NicolasMaduro "es de 10 y 20 seguidores por cada 10 minutos”, dijo Rodríguez.
“A las 5:50 pm hay una abrupta caída. ¿Qué pasa en este momento? La empresa Twitter decide suspender al mismo tiempo más de 10 mil cuentas; entre otras a ministros y a esta servidora". Se trata de “un ataque masivo y hay que denunciarlo como tal (...) Vamos a acudir a los mecanismos oficiales. Vamos a demandar a la empresa porque exigimos una explicación... Vamos a esperar la respuesta", añadió. Unas 24 horas después de la denuncia, la ministra aseguró que "un pequeño porcentaje" de las cuentas de los seguidores de Maduro suspendidas, habían sido reestablecidas tras un reclamo formal a la empresa.
    
Por su parte, Maduro estimó que la suspensión de cuentas a los chavistas hace parte de un plan para generar desestabilización con miras a las elecciones municipales de su país el 8 de diciembre. Alertó que para el próximo 9 de noviembre, sectores radicales de la oposición están convocando una marcha, justamente a través de las redes sociales. 
"La oposición venezolana quiere ocasionar eventos de gran magnitud, de impacto negativo contra la vida económica, social y contra la paz del país para que las elecciones 8 de diciembre sean suspendidas", dijo después de recordar que el pasado 14 de abril, día de las presidenciales en las que fue electo por una cerrada diferencia de 1,49% de los votos sobre el opositor Henrique Capriles, su cuenta fue "sacada de circulación". Horas después de los comicios, la oposición desconoció el triunfo del sucesor de Chávez y desató una ola de violencia que ocasionó la muerte a DOCE seguidores del chavismo.

Publicado en:
http://nos-comunicamos.com.ar/content/venezuela-denuncia-no-nos-callaran

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El giro a la izquierda, por Emiliano Guido (para "Miradas al Sur" del 03-11-13)


Miradas al Sur. Año 6. Edición número 285. Domingo 3 de Novimbre de 2013
 
Chile. Michelle Bachelet que no para de crecer en las encuestas, reivindica el derecho al aborto, el matrimonio igualitario, la reforma política y constitucional, en un programa de gobierno celebrado por el Partido Comunista. Paralelamente, la candidata del gobierno podría perder el segundo puesto en las elecciones presidenciales ante un candidato independiente.
En el film Aprile, el director Nanni Moretti retrata su vida y la de un país que comenzaba a ser encandilado por Silvio Berlusconi. El desencanto de Moretti con ese fin de siglo conservador estalla en una escena memorable: el autor de Caro Diario observa atónito un debate político televisivo donde el líder socialdemócrata Massimo D’Alema sólo atina decir frases desabridas y desideologizadas hasta que no tolera más la situación y se para del sillón para gritarle a D’Alema y a toda la otrora Tercera Vía europea: “Por favor, D’Alema, decí algo de izquierda”. En Chile, tras la dictadura de Augusto Pinochet, también fue muy esquivo para la Concertación Democrática –la alianza hegemonizada por socialistas y democristianos hoy denominada Nueva Mayoría– hablar con un diccionario socialista, rupturista o anti-imperialista. Influenciados por la herencia económica, institucional y, sobre todo, cultural, de un gobierno militar que instaló en la sociedad la idea de Chile como excepción al populismo latinoamericano, los presidentes de la Concertación como Patricio Aylwin, Ricardo Lagos o la actual candidata Michelle Bachelet fueron siempre muy cautos en su relato y en su gestión para, se excusaban, no despertar el “enano pinochetista” que todos los chilenos tienen, supuestamente, escondido en su interior.
Pero, evidentemente, algo está cambiando en el país de Salvador Allende y de Pablo Neruda. La campaña presidencial para los comicios del 17 de noviembre, por ejemplo, está manifestando que ya no cotiza en las encuestas ponerse en la derecha del tablero político. En principio, Bachelet presentó esta semana un programa de gobierno al que los Nanni Moretti chilenos jamás podrían caratular de componedor o anodino. Además, los sondeos indican que la carta política del piñerismo –Evelyn Matthei, hija de un general pinochetista– podría perder hasta el segundo lugar en los comicios en manos de un empresario independiente que reivindica un discurso de centro. Por último, la nación donde triunfó la vía democrática al socialismo tiene, por primera vez en años, varias ofertas electorales de izquierda. En este lote, sorprende la irrupción de Roxana Miranda. Costurera, líder de los deudores hipotecarios, Miranda asegura ser la “contracara de las dos rubias” (por las blondas Bachelet y Matthei) y asegura ser la “única candidata que reivindica el legado de Allende”. Pero, más allá de ese contrapunto, parecería que las gigantescas y creativas movilizaciones del estudiantado chileno y las menos televisadas peleas gremiales de los obreros del cobre y de los pueblos mapuches lograron encender la temperatura política chilena y, naturalmente, los dirigentes partidarios tomaron nota para no quedar atrás de los nuevos tiempos que corren.
El buró del Partido Comunista ya tenía preparada la carta de ruptura para comunicar su alejamiento de la entente Nueva Mayoría. Cuotas de poder en el futuro gobierno pero, sobre todo, indefiniciones de Bachelet, estaban empujando la decisión del Partido que postula a la conocida dirigente universitaria Camila Vallejo –una belleza de Boticelli según The New York Times– como diputada nacional. Pero, finalmente, la médica chilena más famosa explicitó su programa en el Teatro Huemul de Santiago y demostró que Michelle modelo 2013 tiene la sangre roja y el corazón a la izquierda. En concreto, Bachelet prometió que impulsará la “despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en tres casos: peligro de la vida de la madre, violación o inviabilidad del feto”; defendió la “posibilidad de que se legalice el matrimonio igualitario”; aseguró que las tres principales demandas de la central sindical CUT serán respetadas en su futuro gobierno y, finalmente, dio a entender que en su futura gestión dará la madre de todas las batallas políticas para terminar con el legado institucional pinochetista: “Impulsaré una profunda reforma política y constitucional”, aseguró. Luego, no faltaron editoriales de los grandes medios hablando de la “chavización de Bachelet”, los socios de la Democracia Cristiana hicieron sentir su “malestar” y, lógicamente, el número uno del PC, Guillermo Teillier, aseguró que “hemos quedado muy conformes con la presentación de Bachelet”.
Pero no sólo el progresismo chileno se está corriendo un poco a la izquierda en cuanto a valores y propuestas, también la derecha trasandina está siendo sacudida por los nuevos patrones identitarios de la opinión pública local. En este sentido, por primera vez desde el regreso a la democracia en 1990, los comicios del 17 de noviembre podrían dar lugar a un ballotage sin la participación de los partidos oficialistas Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente. En esa hipótesis, los dos finalistas serían Bachelet y el independiente Franco Parisi. “Parisi podría confundirse con una figura más de la derecha de Chile, como Sebastián Piñera o Evelyn Matthei: es ingeniero comercial, se desempeñó especialmente en el sector privado y es rico. Pero hay una diferencia fundamental, que Parisi se ocupa de subrayar: él dice no ser político. Después de hacer una carrera académica en la Universidad de Chile, donde estudió y obtuvo un doctorado en Finanzas, en los últimos años se hizo conocido por aparecer cada vez más seguido en televisión haciendo el papel de economista campechano que explicaba las noticias económicas en un lenguaje comprensible para la mayoría de la gente”, perfiló el portal uruguayo La Diaria en un artículo titulado “Tercero en discordia”.
Pero la candidatura de Parisi tiene otra característica que la hace más atractiva que la propuesta netamente conservadora de Matthei: no tiene lazos con la dictadura de Pinochet. Es más, el ex vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile se cuida mucho de utilizar un léxico pro neoliberal o privatista. “Ante el ascenso de Parisi, el comando de Matthei decidió cambiar la estrategia para impulsar una nueva derecha, apelando al votante de centro que en 2009 se inclinó por Piñera. Es justamente en torno del presidente que se estaría formando un grupo de trabajo con la finalidad de refundar la derecha chilena y alejarla del núcleo duro aún pinochetista o vinculado al régimen militar”, interpretó esta semana, en ese sentido, el matutino trasandino La Tercera.
Por último, el ciudadano chileno que entienda o califique las bases programáticas de Nueva Mayoría como muy reformistas no puede decir que está sin opción electoral. A la izquierda de Bachelet habrá varias ofertas en los cuartos oscuros chilenos. El Partido Ecologista Verde lleva como candidato presidencial al economista ambiental Alfredo Steir y el elegante Marcel Claude es la cabeza de lista del ascendente Partido Humanista. Y también está el disruptivo Partido Igualdad, imposible de encasillar en los tradicionales esquemas de la izquierda, y su figura pública Roxana Miranda, una costurera humilde –que incluso tejió y bordó el vestido colorido con el que asistió al primer debate televisivo según mostró en su cuenta de Twitter–, quien aguijonea la campaña advirtiendo que “por primera vez en el Chile contemporáneo hay una candidatura de los nadie, de los nunca, de los sin casa, de los sin dientes, de los humildes, de los que nada tienen y que, sin embargo, son la mayoría de este país”.
“Roxana Miranda es, sin duda, la candidata del Chile profundo, no sólo de los pobladores, sino también de los pescadores, los mineros, los mapuches, las amas de casa, los desempleados, los usuarios del sistema público de salud y transporte, las cajeras del Líder y el Jumbo, las clases medias empobrecidas y desclasadas, el Chile del norte y el Chile del sur”, escribieron los periodistas Miguel Pérez Ahumada y Luis Martín-Cabrera luego de publicar un extenso reportaje a Miranda que circuló días atrás en varios portales informativos latinoamericanos. En la entrevista, Roxana reivindica su modo de vida, su pertenencia proletaria y su piel cobriza: “Mi vida me permite, con más conocimiento de causa, instalar los temas sociales. Y, bueno, hay mucha diferencia con las otras dos rubias, hijas de generales: yo soy hija de un obrero. El mismo día que me llegó el remate a mi casa, a Bachelet le estaban prestando cinco millones de dólares. Esas cosas les duelen muchísimo a los otros candidatos que se hagan conocidas”.

Publicado en:
http://sur.infonews.com/notas/el-giro-la-izquierda